Cuando mejor iban las cosas en el Deportivo Alavés, que había sumado diez de los últimos quince puntos en la competición liguera, ha llegado la enésima vuelta de tuerca de su máximo accionista. El presidente albiazul anunció ayer la destitución de Juan Carlos Oliva y habló de «insubordinación» para referirse a la salida del tercer técnico que, tras Rafa Monfort y Chuchi Cos, sale de la parcela técnica albiazul en lo que llevamos de Liga.
Un movimiento de piezas que no se entiende, habida cuenta de que el Alavés había renacido de sus cenizas en los cinco partidos que el técnico aragonés había estado al frente del equipo, y había generado.
Juan Carlos Oliva se convierte, de esta forma, en el octavo entrenador en caer desde que comenzara la Liga. José Luis Mendilibar fue el primer se cesado en el Athletic, seguido de Vanderlei Luxemburgo en el Real Madrid, el propio Chuchi Cos, Carlos Bianchi en el Atlético de Madrid, Antonio Tapia en el Málaga, José Mari Amorrortu en la Real Sociedad y Héctor Cúper en el Mallorca.
Piterman ya ofreció un adelanto de sus intenciones futuras el pasado 19 de enero, cuando compareció en una conferencia de prensa para desautorizar a Juan Carlos Oliva tras el triunfo logrado en Riazor ante el Deportivo. «El entrenador Oliva no tiene autonomía, ni plenos poderes, que nunca le fueron entregados por mí a él, porque quien tiene plenos poderes soy yo», comentó el ucraniano. Un mes después el técnico aragonés es sacrificado. |