El nuevo centro, que fue presentado hoy en rueda de prensa por los responsables del IMQ, se convertirá en el mayor centro sanitario privado de Euskadi. Un equipamiento sanitario de última generación, que estará dotado de las últimas novedades funcionales, tecnológicas y asistenciales. El Igualatorio ha proyectado su futuro centro médico con carácter integral y ofrecerá servicios de todas las especialidades médico-quirúrgicas. Contará con medios diagnósticos y terapéuticos de última generación, servicios de urgencia de calidad, UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) equipadas los 365 días durante las 24 horas, área materno infantil y unidad de oncología.
Asimismo, el centro dispondrá de espacios dedicados a consultas médicas que faciliten el contacto entre pacientes y profesionales, lo que revertirá en una mejor asistencia global. Otro de sus activos básicos será su amplio equipo de profesionales sanitarios con conocimiento y experiencia., destacaron los responsables del IMQ.
La superficie construida superará los 30.000 metros cuadrados y en el total de la inversión de 85 millones de euros se contempla el desembolso por el suelo, recientemente adquirido, la construcción y la inversión en equipamientos.
LOS SERVICIOS
Los servicios hospitalarios se distribuirán a partir de criterios de funcionalidad y fácil circulación para profesionales y pacientes. La clínica, que incorporará un parking subterráneo de aproximadamente 300 plazas, dispondrá, entre otros, de unidades de hospitalización con 158 habitaciones individuales todas ellas, equipadas con los últimos avances tecnológicos y que ofrecerán las más diversas soluciones para mejorar el confort y el bienestar del paciente.
También contará con unidades de cuidados intensivos compuesto por 12 boxes y un área quirúrgica-área obstétrica dotada de 9 quirófanos inteligentes y polivalentes (incluidos quirófanos de cirugía ambulatoria), y tres salas de parto. Además, dispondrá de unidades especiales (endoscopia, litotricia o intervencionismo vascular) y de un área de urgencias, que contará con distintas zonas diferenciadas para pacientes adultos y pacientes pediátricos y estará dotada de 16 boxes.
Existirá, igualmente, un área de oncología con un hospital de día y las tecnologías más avanzadas en medicina nuclear (PET-TAC, Gammacámara) y en radioterapias (acelerador lineal y braquiterapia).
EL EDIFICIO
Según explicaron desde el IMQ, el edificio se concibe bajo una idea de interactividad que ha sido fundamental en la concepción del mismo y que estará presente en todos los niveles. La fachada poligonal prevista para la hospitalización, convierte a este bloque en la pieza más singular del proyecto, y probablemente en la imagen del mismo. Este perfil poligonal se modifica en cada planta dando como resultado una imagen arquitectónica "muy potente que encajará perfectamente en el entorno de la futura remodelación del área de Zorrotzaurre".
Las habitaciones se han dispuesto de forma que buscan las mejores vistas posibles, disponiendo de tres suites de cada planta en los extremos más singulares, que coinciden con las zonas de mayor superficie y que, por tanto, se adecuan mejor a las necesidades de estas piezas.
Desde el punto de vista medioambiental y de la sostenibilidad, el planteamiento ha sido el de la aplicación de los parámetros ecoeficientes pasivos, generados por el propio diseño del edificio, como la óptima relación entre orientación/uso, ventilación natural, control de las radiaciones solares y pérdidas térmicas mediante medidas de control térmico como revestimientos modulares y registrables, cámara de aire en fachadas, vidrio doble y protección solar.
También se han aplicado parámetros ecoeficientes activos como son el de la red de saneamiento separativa y reutilización de aguas mediante circuito interno, uso de energías renovables y paneles solares térmicos para el suministro de agua caliente sanitaria.
Los responsables del IMQ destacaron que el objetivo es crear un edificio con ambiente sosegado y luminoso, que favorezca la realización de un trabajo asistencial en el que son básicos estos elementos como soporte de las relaciones adecuadas entre los pacientes y los profesionales sanitarios.
Asimismo, se ha previsto un edificio bajo y horizontal para los servicios centrales que se acople perfectamente a su entorno y con la pretensión de convertirse en un edificio de referencia en los márgenes de la ría de Bilbao.
Además, la intención es crear un bloque técnico asistencial compacto que propicie las comunicaciones más fáciles entre sus distintos elementos y entre sus distintos trabajos, como un dispositivo estructuralmente flexible.
LOS ARQUITECTOS
Los arquitectos Carlos Ferrater y Alfonso Casares han sido los arquitectos encargados del diseño de la futura clínica del Igualatorio, trabajo que realizarán junto a sus respectivos estudios: Office of Architecture in Barcelona (OAB), creado por Ferrater; y AIDHOS, del que Alfonso Casares es socio fundador.
Carlos Ferrater es Académico electo de la Real Academia de Belles Arts de Sant Jordi y ha sido investido Doctor Honoris causa por la Universidad de Trieste. Es autor, entre otras obras, de las tres manzanas en la Villa Olímpica de Barcelona; la Villa Olímpica del Valle Hebrón; el Hotel Rey Juan Carlos I; el Palacio de Congresos de Catalunya; el Jardín Botánico de Barcelona y la Estación Intermodal de Zaragoza. Dirige, entre otras obras, la Ciudad de las Ciencias en Granada; el Centro Cultural de Jacobins en París, el Paseo Marítimo de Benidorm, y la Torre Aquileia en Venecia.
Por su parte, Alfonso Casares Avila fue premio Nacional Fin de Carrera, que termino en 1968, y desde 1970 trabajó como proyectista de hospitales para la Sanidad Pública hasta 1986. Ha trabajado siempre en práctica exclusividad en temas sanitarios y docentes, desarrollando en el Insalud tanto el primer programa de Hospitales Comarcales, como las bases disciplinares de los primeros Planes Directores de Remodelación de Hospitales.
AIDHOS, Arquitectura e Ingeniería de Hospitales, firma fundada en 1991 por Alfonso Casares Avila, entre otros, ha proyectado y dirigido las obras de construcción de una serie de nuevos hospitales entre los que destacan el Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva; Hospital Clínico de San Juan, Alicante; Hospital La Fe, Valencia; Hospital Comarcal de Almansa; y Hospital Son Llatzer en Palma de Mallorca.