La empresa tiene una plantilla de 112 trabajadores en Euskadi y suprimirá a partir del 25 de octubre las líneas Bilbao-Málaga y Bilbao-Jerez, después de que el 27 de julio realizara el último vuelo entre Madrid-Donostia Esta medida se incluye en el plan de viabilidad de la empresa, que contempla también un expediente de regulación de empleo, que la dirección de Spanair presentó hoy en la Dirección General de Trabajo del Ministerio de Trabajo e Inmigración y que supone el despido de los citados 1.100 trabajadores, 600 de los cuales, más del 50 por ciento, empleados de la base que la compañía tiene en Palma.
La empresa anunció recientemente la supresión de varias rutas, entre ellas, tres vinculadas al País Vasco. En concreto, el 27 de julio se realizó el último vuelo entre Madrid-Donostia y, a partir del 25 de octubre, se suprimirán las rutas entre Bilbao-Jérez y Bilbao-Malaga. Los vuelos a Jérez y Málaga se pusieron en marcha el pasado 25 de marzo, junto con otro entre Bilbao y Valencia que se mantiene.
Spanair cuenta con 112 trabajadores en Euskadi. En concreto, en Bilbao están empleados 96 personas en la compañía, a los que hay que sumar otros nueve que trabajan en su filial Fuerza de Ventas. En el aeropuerto de Hondarribia (Gipuzkoa), son siete empleados, de los que cinco son de Spanair y dos de la filial, según confirmaron fuentes de la compañía a Europa Press.
Las mismas fuentes indicaron que, aunque se elimina la base operativa de Bilbao, -donde pernoctan los aviones-, ello no supone que se cierre el centro de trabajo. Asimismo, indicaron que, por el momento, no se puede cuantificar la cifra de trabajadores afectados por el ERE en Euskadi.
ERE
El ERE forma parte del Plan de Viabilidad con el que Spanair pretende "garantizar la continuidad de la compañía" y el mantenimiento de los cerca de 3.000 puestos de trabajo restantes. El plan incluye medidas como la reducción de la capacidad en un 24 por ciento, la reducción de costes y un plan de ahorros de gastos de 90 millones de euros para 2009, según informó Spanair en un comunicado.
Previamente, la dirección de la compañía se reunió con los comités de empresa para darles traslado oficialmente del ERE, una reunión que se prolongó por un espacio de tiempo de tres horas. El presidente del Comité de Empresa, Jordi Mauri, informó a Europa Press que la prioridad ahora es constituir la Mesa de Negociación para poder empezar a analizar el Plan y agregó que ésta quedará constituida formalmente la próxima semana.
A partir de hoy se abre un periodo de 30 días para que la empresa y los sindicatos lleguen a un acuerdo sobre el ERE. La dirección de Spanair les convocará a una reunión en los próximos días en Palma para que "de manera urgente" constituyan la Mesa de Negociación.
En dicha Mesa, informaron fuentes de Spanair a Europa Press, se estudiará, por ejemplo, cómo quedan modificados los convenios colectivos de tres categorías profesionales --pilotos, tripulantes de cabina y técnicos de mantenimiento--, en los cuales se establece que en caso de despidos éstos se realizarán en orden inversamente proporcional a la antigüedad en la empresa, por lo que el recorte empezaría por los trabajadores de menor antigüedad.
El Plan de Viabilidad es la respuesta de la empresa a la crisis que afecta al conjunto del sector aéreo como consecuencia del continuo incremento del precio del carburante, la disminución de la demanda debido a la actual recesión económica y el exceso de oferta.
Dicho plan se sustenta en cuatro pilares estratégicos: redimensionamiento de la compañía, reducción de costes, mejoras en la eficiencia y mejoras en la captación de ingresos. La aplicación de todas estas medidas de reducción de capacidad, de costes y generación de ingresos adicionales permitiría unos ahorros estimados en 90 millones de euros para 2009.
El impacto en la economía y productividad de la compañía de estas medidas de ahorro serán progresivas desde su implantación en septiembre-octubre de 2008.
Una de las medidas incluidas en este Plan de Viabilidad, además de la del cierre de siete bases operativas, es la reducción de capacidad mediante la retirada de 15 aviones entre el 15 de septiembre y el 1 de noviembre, lo que equivale a una reducción del 24 por ciento de la operativa de Spanair, así como la eliminación de nueve rutas y la reducción de las frecuencias más deficitarias de otras rutas.