El eurodiputado por EA, Mikel Irujo, reunió hoy en el Parlamento de Bruselas a diferentes expertos europeos para analizar "los graves riesgos que en la UE sufren los yacimientos paleolíticos", como es el caso, entre otras, de la citada cueva. En un comunicado, EA explicó hoy que a la cita acudieron profesionales de diferentes ámbitos de estudio sobre este particular, como el director del Museo Neanderthal de Alemania y catedráticos de Prehistoria y Arqueología de distintas universidades.
Asimismo, también estuvieron presentes representantes de la Federación Europea de Espeleología o de la Comisión para la Protección de Sitios Espeleológicos de Bélgica, así como el alcalde de Deba, Jesús Mari Agirrezabala, y la secretaria de Euskera, Educación y Cultura de Eusko Alkartasuna, Onintza Lasa.
EA agregó que la Cueva de Praileaitz, en la que hay rastros del Paleolítico Superior, ha centrado buena parte de la jornada, durante la cual "ha sido considerada y analizada desde los puntos de vista geológico, ambiental y cultural".
En este sentido, todos los asistentes coincidieron en demandar a las instituciones competentes "que se adopten las medidas necesarias para evitar actos que podrían dañar irreversiblemente una cueva tan rica en tantos aspectos".
"Hay que revalorizar la cueva y su entorno, ya que tenemos la responsabilidad de legarlo en las mejores condiciones a las futuras generaciones", añadieron, y aseguraron "la preservación y salvaguarda, tanto ambiental como cultural de las cuevas en Europa, es un planteamiento compartido por todos los miembros de este grupo de trabajo".
Además, anunciaron que este será el 'leit-motiv' de la nueva iniciativa que pretenden poner en marcha, y que supone la creación del Foro Europeo para la Protección de Cuevas y Medio Ambiente Kárstico, que aspira a convertirse en "una red europea para la protección de cuevas y yacimientos arqueológicos que promueva, entre otras acciones, modificaciones legales que permitan garantizar ese objetivo".
En este sentido, el experto espeleólogo y jurista italiano, Arrigo Cigna, destacó que "el grave problema en la UE es que no hay una legislación común a este respecto", por lo que, por ejemplo, en Italia, si una cueva tiene agua, pasa a ser directamente del Estado, mientras que en el Estado español la responsabilidad recae en cada autonomía, la cual legisla a su vez mediante las diputaciones", por lo que "no hay criterios mínimos a los que atenerse".