Según las fuentes, los agentes iraquíes, tras confirmar que la niña vestía el chaleco de explosivos, alertaron a los equipos de artificieros, que desactivaron el mecanismo. Tras la detención, la joven condujo a los miembros de la Policía hasta otro cinturón de explosivos.
En estos momentos, la niña, que fue arrestada, continúa bajo custodia de las fuerzas de seguridad.
El portavoz estadounidense Jon Pendell ha interpretado la rendición de la niña como una "muestra de que las mujeres iraquíes entienden su importancia en la sociedad y el valor de la vida".
Además, Pendell subrayó que también "indica que los iraquíes rechazan a Al Qaeda y sus prácticas".
El número de mujeres que ha cometido atentados suicidas en Irak se ha disparado en los últimos meses, especialmente en la provincia de Diyala, cuya capital es Baquba.
Para luchar contra esta situación, el pasado mes de junio se creó en Diyala un grupo denominado "Hijas de Irak", formado por voluntarias y respaldado por el Gobierno del país y el Ejército estadounidense.