Un agente del Cuerpo Nacional de Policía recorrió esta tarde varios kilómetros con una bomba lapa colocada bajo el coche de su propiedad sin que el artefacto hiciera explosión. Al parecer, el agente, destinado en la Comisaría de Bilbao desde hace varios años, se había trasladado al barrio de Zorroza a la hora del almuerzo y después de comer cogió el coche para dirigirse al acuartelamiento que el Cuerpo Nacional de Policía tiene en la localidad de Basauri.
El policía recorrió unos diez kilómetros sin que el artefacto hiciera explosión a pesar de que tenía un dispositivo que debía activar la bomba con el movimiento del coche . Los técnicos de los Tedax están investigando las características del artefacto y el motivo del fallo.
Al llegar al cuartel, el servicio de seguridad inspeccionó los bajos del vehículo con un espejo, como se hace de manera rutinaria con todos los vehículos que entran en el recinto policial. Esa inspección permitió ver que adosado en los bajos del vehículo había un paquete que enseguida se comprobó que se trataba de una bomba lapa con un sistema de activación mediante movimiento.
Tras ser alertados de la existencia de la bomba, los técnicos en desactivación de explosivos procedieron a neutralizar el artefacto adoptando diversas medidas de seguridad para evitar una activación accidental del artefacto. En las inmediaciones del cuartel de Basauri se instaló un cordón de seguridad en prevención de que pudiera producirse una explosión de la bomba. El cordón se mantuvo hasta que, pasadas las siete de la tarde, terminaron los trabajos de desactivación con éxito.
No es la primera vez que una bomba lapa colocada bajo el automóvil de la víctima no estalla y el conductor circula varios kilómetros sin que se produzca la explosión. El caso más espectacular fue el del policía nacional Juan Pedro González Manzano, al que un comando de ETA le colocó un artefacto bajo su vehículo cuando este se encontraba estacionado en Basauri, el 29 de septiembre de 1989. El agente circuló con su coche hasta unas dependencias de la policía en Irun donde se produjo la explosión de la bomba causando la muerte de su conductor.