Según señalaron a EFE fuentes jeltzales, el objetivo inicial era unir Gasteiz y Gernika con una cadena humana con los brazos cogidos, pero se ha considerado muy difícil, tanto por el número de personas que habría que movilizar como por la afectación que tendría a la carreteras, en las que habría que cerrar el tráfico. Todavía no está decidido cuál será el planteamiento final, pero la idea que se baraja es que las personas se sitúen separadas cada cierto número de metros, dependiendo de las que se apunten a la iniciativa.
Para ello, el PNV empezará esta misma semana a pedir voluntarios entre sus afiliados para que se apunten a esta "semicadena".
El objetivo es unir la sede tradicional de las Juntas vascas en Gernika con la del Parlamento de Gasteiz, en el que aprobó la consulta.
Otra de las ideas que se han barajado para esta iniciativa es que, a una hora determinada, todas las personas que participen en la cadena den un paso adelante a la vez, para simbolizar el paso adelante que habría dado el país con la consulta, según el PNV.