El permiso de explotación de esta central finaliza el 5 de julio de este año. Antes, en primavera, se espera un informe del Consejo de Seguridad Nacional sobre la conveniencia o no de su continuidad. La responsabilidad de decidir sobre su funcionamiento depende del Ejecutivo central.
En una comparecencia de prensa, Bravo, acompañado del director ejecutivo de Greenpeace, Juan López de Uralde, ha subrayado que hay motivos de seguridad "mas que suficientes" para el cierre de Garoña.
En este sentido, ha señalado que el problema de corrosión que afecta a elementos de la vasija del reactor de Garoña "sigue avanzando", así como que los informes realizados tras las inspecciones del 2007 aseguran "que están apareciendo grietas en nuevos sitios".
Además, Bravo ha asegurado que la organización tiene el "convencimiento de que Nuclenor (responsable de la explotación de Garoña) pretende hacer una parada de recarga de uranio en las próximas semanas".
Según ha explicado, a Garoña le tocaría hacer esta recarga en marzo o en abril de este año, con la que tendría combustible suficiente para funcionar durante dos años más.
Ha señalado que Nuclenor habría pedido ya el permiso para hacerlo al Consejo de Seguridad Nuclear, con el fin de "forzar una prórroga de dos años, a través de una política de hechos consumados".
Por ello, ha opinado que el Gobierno central "debe zanjar esta cuestión", al alegar que "el presidente Zapatero no puede permitir estas maniobras encubiertas y debe anunciar cuanto antes que Garoña va a cerrar en julio del 2009, porque si el Gobierno permite esta recarga sería claramente ceder a las presiones de Nuclenor".
Ha recordado que en el programa electoral del PSOE se recogía el cierre de las centrales nucleares y ha dejado claro que el informe que emita el Consejo de Seguridad Nuclear sobre la conveniencia de que Garoña continúe o no abierta no es vinculante, ya que la decisión corresponde exclusivamente al Ejecutivo central.
"Es una decisión absolutamente política y no puede ser que el ministro de Industria, Miguel Sebastián, trate de echar la pelota al tejado del Consejo de Seguridad Nuclear", ha advertido.
Bravo ha anunciado que Greenpeace tratará de reunirse con los candidatos a lehendakari de todos los partidos vascos para conocer su postura sobre Garoña y, en concreto, ha pedido al candidato del PSE-EE, Patxi López, que diga "clara, rotundamente, y de forma inequívoca si está a favor de su cierre".
Por su parte, López de Uralde se ha referido al juicio contra 25 activistas de Greenpeace que se celebrará mañana a las 10:30 horas en los juzgados de Villarcayo (Burgos).
Serán juzgados por un delito de desobediencia, por participar en una protesta el pasado 20 de noviembre en los accesos a la central en una concentración que, según fuentes judiciales, no estaba autorizada.
López de Uralde ha indicado que la intención de los activistas que mañana serán juzgados era "exigir a Zapatero que cumpliese el compromiso electoral de cerrar las centrales nucleares".