bilbao. La ciudadanía vasca está llamada a defender hoy en Bilbao la legitimidad de las instituciones vascas, emanada de la propia voluntad popular, tras el ataque directo a su línea de flotación que ha supuesto la reciente sentencia del Tribunal Supremo que condenaba la actuación de la anterior Mesa del Parlamento vasco. Así lo entiende el tripartito en el Gobierno vasco, que ha convocado una marcha esta tarde en la capital vizcaina, bajo el lema En defensa de nuestras instituciones, con la que responderá a la politización de un sector de la Justicia.
Los máximos representantes de los partidos que conforman el tripartito vasco comparecieron ayer en el Hotel Carlton de Bilbao, sede del primer Gobierno vasco, para convocar la marcha que saldrá a las 18.00 horas de la plaza del Sagrado Corazón y concluirá en El Arenal. El presidente del EBB, Iñigo Urkullu, aseguró que "la venganza es un plato que se sirve frío", en referencia al fallo que condena a multas e inhabilitación a Juan Mari Atutxa, Kontxi Bilbao y Gorka Knörr.
"El Tribunal Supremo ha esperado pacientemente a que la pelota llegara a su tejado para condenarles después de que fueran absueltos en varias ocasiones. Venganza, escarmiento a los vascos y a sus instituciones, humillación… No sé qué es lo que más ha pesado en su decisión", aseguró Urkullu. Agregó que, "aun siendo grave la intencionalidad política de todo el procedimiento, resulta inaceptable el efecto de subordinación que se pretende aplicar a las instituciones vascas desde la judicatura, como si por encima de la voluntad política de los ciudadanos, de su representación, existiera un poder omnímodo que es el judicial, que además quisiera ser al mismo tiempo legislativo y con ambición ejecutiva".
"Nosotros sí creemos en las instituciones, y por eso llamamos a la ciudadanía a salir a la calle para manifestar que la voluntad popular no puede ser adulterada por nadie, que no puede estar al antojo de quienes se creen intérpretes únicos de la legalidad, retorciéndola desde la impunidad de un poder corporativo y al margen de cualquier control democrático", concluyó el dirigente abertzale.
Por su parte, el presidente de EA, Unai Ziarreta, expresó que la sentencia "pone de manifiesto la necesidad de avanzar con firmeza en la configuración de un sistema judicial vasco propio y libre de ataduras. En la actual situación política, de vuelta de ETA a la violencia, de ilegalizaciones y de sentencias que se desacreditan solas, es cuando hay que activar la política y abordar el diálogo sin exclusiones".
El coordinador general de EB, Javier Madrazo, dijo que quienes descalifican esta convocatoria están "en su derecho de hacerlo, pero deben saber que están avalando un auténtico golpe de mano contra las instituciones vascas y sus representantes legítimos". Les instó por ello a que reflexionen y reconsideren su actitud.
En el apartado de reacciones contrarias a la convocatoria de la marcha, el presidente del Tribunal Supremo, Francisco José Hernando, aseguró ayer en Lisboa que la manifestación "no va a modificar la acción de los jueces" y que "las decisiones judiciales deben ser respetadas y acatadas".
agradecimiento La pancarta de la manifestación será llevada por ciudadanos anónimos, tras los que se situarán los tres condenados, junto a la presidenta del Parlamento vasco, Izaskun Bilbao, y los representantes del Ejecutivo de Gasteiz. Al término de la marcha, los propios Juan Mari Atutxa, Kontxi Bilbao y Gorka Knörr ofrecerán unas palabras de agradecimiento a los presentes. Finalmente, Aralar enviará una representación "por coherencia y solidaridad con los imputados y para denunciar los continuos ataques judiciales que estamos viviendo", a pesar de seguir tildando el lema de "insuficiente". |