bilbao. Quince años después, el PSE-EE vuelve a ser la fuerza política más votada en la CAV tras firmar el mejor resultado de su historia con 425.268 votos, casi once puntos más que en las anteriores generales. Por segunda vez desde la instauración de la democracia, los socialistas vascos superan al PNV en el número de votos -122.000 más- tras confirmar la tendencia al alza que la formación liderada por Patxi López apuntó en las generales de 2004 y que se hizo realidad en las municipales del año pasado. Con nueve escaños (se apodera del que EA ha perdido en Gipuzkoa y quita uno al PP en Bizkaia ), el Partido Socialista pasa a ser la primera fuerza en los tres territorios de la CAV, con un 11% más de sufragios que la formación jeltzale, que ve cómo los socialistas le quitan el liderato en Gipuzkoa (38,91%) y Bizkaia (36,96%), mientras que en Araba no han dado margen al resto de los partidos (40,78%).
A primera vista, la formación liderada por Patxi López, que también se ha impuesto en las tres capitales vascas, se ha apropiado en los tres territorios de los votos que han perdido PNV, EA y EB, aunque especial relevancia tiene lo sucedido en suelo vizcaino. Aquí, el PSE suma cuatro escaños (uno más que en la anterior cita) tras lograr 45.000 votos más que en 2004, que le han permitido imponerse en veinte municipios de este territorio, entre los que destacan Iurreta, Leioa, Berriz o Galdakao. En los otros dos territorios, un total de 32 municipios han estado dominados por el voto socialista (Anoeta, Hernani, Lazkao...).
La voltereta electoral protagonizada por el PSE-EE, que también supera su mejor marca de la historia -su techo estaba situado en los 348.620 sufragios (28,56%) que logró en las generales de 1982, en las que Felipe González se hizo con una mayoría aplastante-, se enmarca en una situación política influenciada por varias cuestiones. La bipolarización alentada desde Madrid, convirtiendo la cita con las urnas en un cara a cara exclusivo entre Zapatero y Rajoy, con debates anunciados a bombo y platillo, y los llamamientos al voto útil han influenciado a los electores vascos. Aunquela aparición de ETA en la campaña, primero con la colocación de una bomba en la Casa del Pueblo de Derio y, después, con el asesinato del socialista Isaías Carrasco a menos de 48 horas de que los colegios electorales abrieran las puertas han podido influenciar a los ciudadanos. Y es que, el efecto Arrasate y los llamamientos a responder en las urnas a los crímenes de ETA parecen haber hecho mella entre los simpatizantes socialistas. No obstante, con los números sobre la mesa, los habitantes de la CAV no han pasado factura al fallido proceso de diálogo abierto por Zapatero con la organización armada.
Euforia en las filas socialistas
El hotel Domine de Bilbao, que fue el lugar elegido por los socialistas vascos para seguir en directo la evolución de las elecciones, se llenó de la euforia de los dirigentes del PSE, que calificaron como "históricos" los resultados. "Hemos obtenido el mejor resultado de nuestra historia en unas elecciones generales. Hemos ganado en los tres territorios vascos y en las principales ciudades", subrayó el secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, que destacó la respuesta de los electores ante la "petición de ETA" de abstenerse ante la cita electoral. "Es la victoria de un Partido Socialista que lleva 130 años luchando por la libertad", apostilló López, que se congratuló por la victoria de José Luis Rodríguez Zapatero a nivel estatal. Por su parte, el portavoz de la Ejecutiva del PSE, Rodolfo Ares, expresó su satisfacción por "la respuesta llena de coraje cívico" que los ciudadanos dieron "ante los terroristas" durante la jornada electoral. Asimismo, el representante socialista quiso "dedicar el triunfo" a todas las víctimas del terrorismo y, en especial, al ex edil socialista de Arrasate Isaías Carrasco. >u.m. |