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Motos, bicis, coches y trastos resultaron arrastrados hasta el interior de la capital donostiarra debido a la fuerza de las olas. Foto: efe |
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El temporal castiga el litoral vasco
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El fuerte oleaje, que es el que ha provocado más daños en los últimos años, remitirá completamente mañana.
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Gessamí Forner
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bilbao. La costa vasca amaneció ayer devastada por el temporal que azota el norte peninsular. Y durante toda la mañana las olas siguieron golpeando con fuerza pantalanes, escolleras, pretiles y balizas en los puertos, registrándose los peores daños sufridos en los últimos años. Al menos cincuenta embarcaciones se hundieron, decenas de coches sufrieron desperfectos, numerosas lonjas se inundaron y una mujer tuvo que ser rescatada de su casa en Bakio por los bomberos. La situación mejoró paulatinamente a partir de la tarde y las previsiones indican que el temporal remitirá completamente el jueves.
En la costa, la estación de Pasaia de la Agencia Vasca de Meteorología Euskalmet registró olas de hasta 11 metros de altura y en alta mar, de 18 metros frente al puerto de Bilbao y Donostia. El litoral vasco se encontraba en situación de aviso de riesgo marítimo costero desde el lunes, pero fue ayer cuando el temporal mostró su cara más virulenta, que se unió con la marea viva de las siete de la mañana. En Bermeo, la pleamar acabó de romper los 25 metros que quedaban del espaldón del rompeolas -el resto estaba dañado desde el temporal del 10 de diciembre- y destruyó otros 200 metros del pretil. El agua pasó por encima del dique y del contradique, provocando daños en locales y coches y averiando el pantalán C del puerto viejo, además de hacer desaparecer la baliza roja del morro del puerto.
El número de vehículos destrozados y embarcaciones hundidas todavía es un secreto, ya que la fuerza de la mar impidió contabilizar todos los destrozos registrados en la costa, indicó el Departamento de Transportes y Obras Públicas.
En Ondarroa, el temporal causó daños en los edificios colindantes al rompeolas, especialmente el de los carros varaderos, en que las olas rompieron la cubierta, la trasera y destrozado el transformador. En este puerto las balizas también quedaron fuera de servicio. Mientras, los marinos de los siete barcos que integran la flota de bajura de Ondarroa y los de los 60 de Bermeo permanecían dentro de las embarcaciones, amarradas a puerto, para evitar males mayores. Decenas de barcos de otras comunidades autónomas se refugiaron en el puerto de Pasaia, por ser el más próximo a aguas comunitarias.
Las olas estuvieron a punto de borrar las dunas protegidas de Laida y en Getxo se registraron numerosos daños, como el murallón del Puerto Viejo, del que desaparecieron cuatro metros. En Bakio, una mujer tuvo que ser rescatada a las 6.15 horas de su domicilio después de que se desbordara el río e inundara su casa, el bajo de un inmueble de la calle San Pelayo. Los bomberos tuvieron que derribar un tabique para rescatarla, por suerte, sana y salva.
En Gipuzkoa los daños todavía fueron más notables, sobre todo en Donostia, que sufrió pérdidas millonarias y cuya Parte Vieja resultó inundada tras la entrada del oleaje. El agua, por ejemplo, llegó hasta el mercado de La Bretxa, cuya planta sótano quedó anegada. En el puerto deportivo, se hundieron y desaparecieron al menos 50 embarcaciones, informó Gobierno vasco. Asimismo, las olas se llevaron varias farolas, un cartel de información del puerto y papeleras. La pasarela del Náutico también se vio afectada y el centro de talasoterapia La Perla sufrió daños considerables. Coches, motos y bicicletas tampoco sobrevivieron a la fuerza del agua y aparecieron cruzados en la calzada.
costa guipuzcoana El agua destrozó el garbigune de Getaria y entró en los locales de Euskadiko Kirol Portua, mientras que en Orio provocó daños en parte del pretil del dique exterior y afectó al contradique de la margen derecha, rompiendo parte de la escollera. En el puerto de Zumaia el dique exterior y posiblemente el espaldón estaban afectados. Por otra parte, la carretera N-634 estuvo cortada en ambos sentidos entre Zarautz y Zumaia a causa del temporal. En la pleamar las olas invadieron la carretera y el tráfico fue desviado por la GI-2633.
En el norte peninsular también se registraron daños materiales en los puertos y zonas costeras, pero fue en Normandía (Francia) donde fallecieron dos personas. Cerca de Brest se halló el cadáver de un hombre caído al mar, y una mujer murió cuando una rama, atravesó su coche en Saint-Denis le Ferment. |
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