tokio. La cumbre del G20 que reunió en Japón a representantes de los países que más gases contaminantes emiten a la atmósfera dejó ayer de manifiesto que aún queda mucho para llegar a los acuerdos que se necesitan para atajar el cambio climático.
Cerca de 60 ministros y representantes de una veintena de países e instituciones internacionales participantes en esta reunión de dos días presentaron diferentes visiones sobre cómo luchar contra el cambio climático en la era post-Kioto, pero todos coincidieron en que se trata de un asunto de máxima urgencia.
"Esta reunión es útil para facilitar el proceso multilateral y clarificar las posiciones de los grandes países", afirmó el secretario general de Cambio Climático del Ministerio de Medio Ambiente de España, Arturo Gonzalo.
Durante la conferencia de este fin de semana en Chiba (este de Japón), la cuestión que más polémica ha creado fue el establecimiento de una cuota de emisiones a largo plazo vinculante para los países desarrollados. Esta postura cuenta con el apoyo de los miembros de la Unión Europea (UE), pero se encuentra con la oposición de algunos de los países más industrializados, como Estados Unidos, que opina que no debe ser una medida vinculante.
La Unión Europea propone que reduzcan de manera obligatoria a la mitad las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera para el año 2050 con respecto a los niveles registrados en 1990.
"Creemos que los países más desarrollados deben sin duda tener una cuota de emisiones de CO2 de obligado cumplimiento porque ya se ha demostrado que la voluntad no es suficiente si no existe obligación", apuntó Gonzalo.
Durante la cumbre, algunos países en desarrollo como Brasil, Sudáfrica e Indonesia manifestaron su desacuerdo con el establecimiento de cuotas vinculantes al considerar injusta esa posibilidad. Algunas de las economías emergentes también mostraron discrepancia con esta medida. >I. Conde |