CÁDIZ. Una fuga de monóxido de carbono procedente de un calentador es la posible causa de la muerte del matrimonio y su hijo de diez años, que fallecieron el sábado en su vivienda de la localidad gaditana de Jerez de la Frontera. Se da la terrible circunstancia de que esa misma vivienda sufrió un incendio hace 19 años que costó la vida a dos niñas de siete y doce años. El piso permaneció deshabitado durante varios años, hasta que finalmente fue ocupada por el matrimonio fallecido en la noche del sábado.
Al parecer, y según los bomberos, el calentador que causó la tragedia familiar no contaba con vías de evacuación de gases y estaba encendido cuando los agentes accedieron al inmueble. En ese momento hallaron además los cadáveres del matrimonio que habitaba en la casa, un varón, que responde a las siglas C.F.G, de 66 años y una mujer, A.G.B, de 62 años.
El hijo menor de estos, un niño de diez años, identificado con siglas M.F.G, fue rescatado de la vivienda con vida. Sebastián Martín fue la primera persona que entró en la vivienda siniestrada alertado por el fuerte olor a gas que se desprendía del interior, y encontró aún con vida, aunque inconsciente, al niño, que falleció cuando era trasladado al hospital del Servicio Andaluz de Salud de Jerez.
Además, la fuga de gas provocó el desalojo de cien vecinos del inmueble como medida preventiva, aunque todos ellos fueron realojados en sus casas una vez que la vivienda se hubo ventilado. Una casualidad evitó una tragedia mayor, ya que los otros dos hijos del matrimonio, dos varones de 16 y 19 años, se encontraban fuera de la casa en el momento de los hechos. |