bilbao. La capital vizcaina aún deberá esperar hasta finales de año para volver a contar con los autobuses de dos pisos, a pesar de que estaba prevista su circulación al concluir 2007. El Gobierno de Madrid lleva más de un año tramitando la modificación del reglamento, aprobado en el Congreso de los Diputados a instancias del PNV, que permitirá circular por trazado urbano a estos autobuses de más de cuatro metros de altura. Según el concejal delegado de Circulación, Asier Abaunza, "mientras en el reglamento no se recoja lo aprobado en la Cámara no podemos matricular los autobuses y, por tanto, éstos no pueden entrar en funcionamiento".
El Área de Circulación se decidió a recuperar los autobuses de dos pisos el pasado año, cuando el balance de datos de usuarios ponía al descubierto la saturación de algunas líneas. La vuelta de los autobuses de doble planta tiene por un lado una finalidad práctica, pero también permite recuperar ese aire romántico de los antiguos trolebuses que circularon por Bilbao con electricidad hace años.
Sin embargo, el área se encontró con las limitaciones del reglamento general de vehículos, que establece que la altura máxima de los autobuses no puede exceder los cuatro metros. Este límite está recogido no sólo en el Estado español sino también en otras capitales europeas que han incorporado estos autobuses a sus servicios de transporte urbano. En cada caso el problema se ha resuelto de una manera diferente. En Berlín, mediante la petición de permisos especiales para estos transportes, y en Londres, con una modificación en la ordenanza municipal. En el caso de Bilbao, el grupo del PNV en el Congreso de los Diputados presentó una proposición para modificar la ley en lo que respecta a la altura de los vehículos, proposición que fue aprobada por unanimidad. En la propuesta nacionalista se planteaba que los autobuses pudieran tener una altura de 4,5 metros en lugar de los 4 actuales. Finalmente, se aprobó una altura máxima de 4,20 metros.
Desde entonces, el área espera que la modificación legislativa se introduzca en el reglamento. "No tiene sentido que compremos los autobuses antes de tiempo, porque no podríamos matricularlos", explica Abaunza, quien añade que "en todo caso estamos en contacto con los Ministerios de Industria y Fomento y están trabajando en ello, de manera que probablemente para el verano ya esté resuelto". De la misma se comprarían las unidades, que empezarían a funcionar en Bilbao antes de que acabe el año.
En principio, el Ayuntamiento comprará dos unidades, que se incorporarán a la línea más saturada, la número 56, que une La Peña con el Sagrado Corazón. Abaunza defiende que este tipo de vehículo es recomendable en aquellas líneas en que los usuarios hacen el trayecto completo, porque así ganan en comodidad.
Ésta es una solución más óptima para resolver la saturación de las unidades a algunas horas, ya que incorporar nuevos autobuses al itinerario congestionaría aún más el tráfico de la ciudad. En otras ciudades, como Barcelona, que también tenían problemas similares se ha optado por los autobuses oruga, pero allí disponían de anchura suficiente en las calles. En Bilbao, sí existe algún autobús de 12 metros y hasta de 18, pero tienen cierta dificultad para circular por la villa debido a la estrechez de sus calles.
A día de hoy, el turístico es el único autobús que funciona en Bilbao. "Precisamente el hecho de que no tenga techo, aparte de que resulte curioso, tiene que ver con el tema de la altura porque de los contrario pasaría los cuatro metros estipulados en el reglamento en vigor", indica Abaunza.
Los nuevos autobuses dispondrán de toda la moderna tecnología que caracteriza al resto de la flota de Bilbobus, funcionarán con biodiesel y cumplirán asimismo criterios de accesibilidad, es decir, que contarán con rampa para personas con problemas de movilidad. |