bilbao. El Ayuntamiento de Ibarrangelu se convirtió el pasado lunes en el primer municipio gobernado por la izquierda abertzale -en este caso no oficial- en el que prospera una moción de rechazo a ETA. Los votos de los tres ediles con los que cuenta el PNV en este municipio fueron suficientes para aprobar el texto, que condena el atentado que acabó con la vida de Isaías Carrasco y que exige a la organización armada el cese de su actividad. También se registró la abstención de los tres representantes de Armendu, plataforma independiente que ostenta la alcaldía, y de una concejal que se desvinculó de esta formación al comienzo de la legislatura por discrepancias con sus compañeros de Ejecutivo, según indicaron fuentes consultadas.
Los representantes de Armendu, liderados por el alcalde Jesús María Ziluaga, y que, según las mismas fuentes, no han ejercido cargo alguno en la izquierda abertzale, pero que siempre han estado en su órbita, no votaron a favor de la moción al no querer entrar en la "política de condenas". Por su parte, Leire Saitua, la edil independiente, también se abstuvo por no compartir el punto del texto en el que se asegura que "en democracia, la expresión de la voluntad popular se materializa en los procesos electorales", al alegar que hay partidos políticos que han sido ilegalizados.
Como contrapunto, Gautegiz Arteaga y Eskoriatza rechazaron ayer las mociones, al igual que en Arrasate, Hernani y Bergara. |