Del mismo modo que un bebé asimila su lengua materna de forma natural, sin necesidad de ir a clases, David Marsh defiende el aprendizaje de idiomas a través de otras materias. "Éste es uno de los aspectos de la educación donde el País Vasco está más avanzado", dice BILBAO. "Aprender asignaturas en inglés es como comer chocolate. Si comes mucho, te empachas, pero si comes sólo un poco, te hace un gran beneficio". Con este edulcorado ejemplo, David Marsh, uno de los impulsores del Aprendizaje Integrado de Contenidos y Lenguas Extranjeras, explicaba en Bilbao lo ventajoso que resulta integrar diferentes idiomas en la enseñanza, sin necesidad de que los alumnos los dominen todos por igual.
Hay padres que quieren que sus hijos estudien sólo en castellano. Como defensor del multilingüismo, ¿cree que les están perjudicando?
Los padres no tienen que intentar educar a los hijos de la misma manera en que ellos fueron educados cuando igual parte de la educación que esos padres recibieron era aburrida, igual el aprendizaje de lenguas era considerado una asignatura difícil y además suspendieron esas asignaturas en unos exámenes que eran más teoría que práctica. Lo que se les debe decir a esos padres es que la educación está cambiando y que aprender más de una lengua es muy interesante. Estamos teniendo un escalón generacional grande y necesitamos ese mismo escalón educacional.
Dice que la educación debe evolucionar ¿en qué sentido?
Lo más importante ahora para la educación es conseguir que los chicos sean creativos y que tengan mucha confianza personal cuando actúan. Los alumnos no necesitan memorizar un montón de datos y ponerlos en un examen, sino desarrollar las capacidades o habilidades para saber manejar diferentes situaciones y problemas.
Y para ello, según usted, no hay nada mejor que el trilingüismo.
Todos los estudios desde el punto de vista de la neurociencia indican que el trilingüismo es un valor añadido. Según estas investigaciones, aprender otra lengua capacita al cerebro, le hace desarrollarse. Esto no significa que el alumno tenga que aprender tres idiomas en la misma medida, sino que el simple hecho de aprender otra lengua, aunque sea a menor nivel, desarrolla mucho más el cerebro.
Entonces, los que sólo se educan en la lengua materna...
El circuito neuronal de los alumnos que manejan sólo una lengua es diferente al de los que tienen dos lenguas. Educar a un chico dentro de la familia como bilingüe es un don y un privilegio para ese chico porque supone beneficios para la mente de los que no nos habíamos percatado antes y que pueden hacerle más competente para la nueva sociedad del conocimiento. Tener dos lenguas es muy buena oportunidad, pero los alumnos no tienen que ser forzados a aprender una lengua. Tiene que haber un diálogo entre los que deciden la lengua a enseñar y los padres.
¿Radica en el bilingüismo el éxito de la educación finlandesa?
Finlandia ha ocupado en 2000, 2003 y 2006 el primer puesto en el informe PISA. ¿Cómo se ha llegado a eso? Una de las razones es que los alumnos tienen dos lenguas y que las aprenden con un método natural, como el usado en los colegios católicos. El objetivo final no es el lenguaje por el lenguaje, sino que aprendan, por ejemplo, cómo pedir un café en otro idioma. Éste es uno de los aspectos donde el País Vasco está más avanzado en educación. Traer euskera, inglés y castellano en el mismo colegio es, desde luego, una fórmula ganadora.
Un alumno de once años recibe dos horas y media de clases de inglés a la semana ¿Es suficiente?
En toda Escandinavia los alumnos tienen muchas horas de aprendizaje de inglés. De todos modos, los importante es la calidad de esas horas de inglés, no la cantidad. En una hora intentando enseñar inglés en una clase de 25 ó 30 alumnos se puede hacer muy poco. Ahora, si esa hora se dedica a aprender inglés haciendo otra cosa en ese idioma, los beneficios se multiplican.
Si la clase tradicional se ha quedado obsoleta, ¿usted qué propone?
La utilización correcta de internet, por ejemplo, es una fórmula muy poderosa para aprender inglés. El uso de internet no tiene por qué ser obligatorio, pero el inglés no puede ser una lengua extranjera para los jóvenes de hoy en día.
Muchos padres temen que si se imparte matemáticas en euskera o inglés, sus hijos tengan un menor nivel en la materia que otros por no entender el idioma.
Las matemáticas son muy sensibles al lenguaje porque las matemáticas en sí son un lenguaje. Ahora está discusión está en Malasia, en Corea, donde quieren empezar a dar matemáticas en inglés. Hay muchos estudios sobre esta cuestión y no sé cuál es la solución. Si no dominan el lenguaje suficientemente, como padre y estudioso del asunto hay un riesgo alto de que los chicos no aprendan bien la asignatura, pero las matemáticas se dividen en diferentes campos e igual hay algunos que se pueden impartir en otro idioma y otros que es mejor que no. Las matemáticas son un asunto delicado porque es una competencia básica de la persona, necesita ser pensado despacio.
Implantar un modelo trilingüe requiere reciclar al profesorado.
Uno de los grandes errores que se cometen en algunos países cuando empiezan a enseñar inglés es que creen que es obligatorio tener a ingleses nativos dando esa asignatura. Puede haber razones que digan que los profesores nativos son mejores, pero el profesor autóctono es preferible porque comprende lo que los alumnos piensan a través del castellano y del euskera. Más importante que la habilidad de un profesor no nativo en aprender inglés como el príncipe Carlos es que esté formado en la metodología. El trilingüismo avanza mucho en la educación y desarrolla muchísimo el potencial de los alumnos. Parece que te estoy vendiendo un coche.