BILBAO. El bloque constitucionalista formado por PSE, PP y UPyD rozaría la mayoría absoluta en el Parlamento vasco y lograría, en la horquilla más favorable, los 38 parlamentarios necesarios para, si a ello se prestasen los socialistas, convertir a Patxi López en lehendakari del Gobierno vasco. La fórmula del tripartito PNV-EA-EB practicada durante las dos últimas legislaturas se quedaría a un paso de ese listón y sólo podría superarlo -también en el mejor supuesto- con el apoyo de una emergente Aralar.
El sondeo preelectoral realizado por CIES para este diario sobre una muestra de 2.400 entrevistas -800 por territorio- entre los días 10 y 18 de febrero incide en las corrientes de fondo de otras encuestas publicadas recientemente y confirma al PNV a la cabeza, tanto en porcentaje de voto como en escaños, así como el fuerte incremento del PSE. La formación jeltzale lograría un 36,59% de los sufragios y entre 28 y 29 escaños, mientras que los socialistas obtendrían un 30% y entre 24 y 25 parlamentarios.
Estos datos confirman la tendencia a la polarización del voto el próximo 1 de marzo entre ambas formaciones, así como un nivel de participación (73%) bastante elevado, a pesar de la opinión generalizada de que la campaña electoral está siendo fría.
El sondeo -cuyo margen de error es de un 3,5%- da al PNV unos números prácticamente similares a los que obtuvo en las autonómicas de 2005, entonces en coalición con EA. Ahora lograría el mismo número de escaños o uno menos y un dos por ciento por debajo de intención de voto, sin contar los que el sondeo otorga a la formación encabezada por Unai Ziarreta (4,4% de votos y entre uno y tres escaños).
Precisamente, EA es, junto con el PP, la formación que peor parada sale del sondeo, ya que perdería más de la mitad de sus siete parlamentarios actuales y, además, no lograría ningún escaño por Bizkaia, de donde es cabeza de lista Ziarreta. Por su parte, los populares perderían en el estreno electoral de Antonio Basagoiti al frente del partido entre tres y cuatro representantes en la Cámara vasca y más de tres puntos de porcentaje de intención de voto.
Como estaba previsto, el partido de Rosa Díez lograría en su debut en una cita electoral en la CAV colar un parlamentario, logrado en Araba, que podría ser decisivo en la sesión de investidura para encaramar a López a la Lehendakaritza.
Junto con los socialistas, otra formación que da un arreón es Aralar, que lograría arañar apoyos de la izquierda abertzale oficial que ha pedido a sus bases el voto nulo. La formación liderada por Aintzane Ezenarro pasaría del único escaño que posee en la actualidad a los cuatro o cinco que le da el sondeo, lo que traducido en porcentaje supondría un incremento de cuatro puntos y medio (en 2005 logró un 2,3% de los sufragios).
Ezker Batua mantendría su cuota de representación de las dos últimas legislaturas con tres parlamentarios, aunque no consigue parar su tímida tendencia a la baja y ya se coloca por debajo del cinco por ciento de los votos.
voto nulo La izquierda abertzale oficial medirá su fuerza en las elecciones a través del voto nulo, ya que sus representantes pidieron a su militancia que depositara la papeleta de D3M en las urnas, una vez que los tribunales anularán las candidaturas tanto de la agrupación electoral como de Askatasuna. El sondeo realizado para este periódico estima que serán 115.000 electores los que optarán por esta alternativa, lo que supone un 6,6% sobre el censo. El voto de EHAK en 2005 fue del 8,4% sobre el censo -un 12,4% sobre los votos emitidos-.
Por territorios, el PNV mantiene su hegemonía en Bizkaia, superando incluso sus registros de 2005. En su principal bastión territorial, la lista encabezada por Izaskun Bilbao lograría 11 ó 12 escaños y mejoraría ligeramente su porcentaje.
El PSE es la segunda fuerza en el territorio vizcaino tras registrar una subida considerable de siete puntos y mejorar en dos escaños los seis logrados hace cuatro años. El PP acusa, también en Bizkaia, los efectos de las tramas de corrupción destapadas en Madrid y Valencia y pierde uno o dos escaños. Por su parte, Aralar consigue un parlamentario por este territorio.
En Gipuzkoa resultan llamativas las subidas de PSE y Aralar. Los socialistas seguirían siendo la segunda fuerza tras el PNV, pero pasarían de 5 a 8 escaños. La formación de Ezenarro basaría gran parte de sus registros en los apoyos logrados en este territorio, triplicando el porcentaje de voto y pasando de un parlamentario a dos o tres.
Los socialistas serían la primera fuerza en Araba con ocho o nueve escaños y un punto por encima del PNV, que lograría ocho representantes. El PP sufriría un fuerte revés en este territorio, ya que mermaría un 6% de su porcentaje, probablemente a costa de UPyD que, con un 4,4%, entraría en el Parlamento vasco. |