Donostia.There's a town in north... Suene o no Helpless, el próximo 31 de mayo Donostia no será una ciudad desamparada ni indefensa, salvo si como debilidad se admite la admiración. Ese domingo, la capital guipuzcoana recibirá, por primera vez, a Neil Young. El Velódromo de Anoeta acogerá al legendario trovador canadiense, según anunció ayer en una nota Get In, la promotora que ha conseguido atraerle al margen de los circuitos festivaleros.
Hasta ahora, la única faceta de Young que se había aproximado a Gipuzkoa había sido la cinematográfica, bien a través de CSNY/Déja vu, la película sobre la gira contra la guerra del viejo grupo -Stills, Young, Crosby y Nash; estos dos últimos, por cierto, visitaron el Kursaal en 2005- o el documental de Jonathan Demme (Neil Young: Heart of gold).
Neil Young (Toronto, 1945) -para el cine Bernard Shakey, algo así como Bernard Tembloroso, en referencia a sus múltiples dolencias, que le han conducido al abismo de la muerte en más de una ocasión- desgranará sus temas dulces, líricos, desgarrados, también eléctricos, enérgicos, desnudos y profundos, todos conmovedores, un día antes de actuar en Barcelona, en el marco del Primavera Sound 2009. En principio, no tiene previsto ofrecer ningún recital más en España.
Apenas mes y medio antes de su actuación, Young habrá publicado Fork in the road, un disco con diez canciones que saldrán a la venta el 7 de abril. Las entradas estarán disponibles el martes a partir de las 10.00 horas en los puntos habituales de la red TicketMaster (la nueva marca comercial de TickTackTicket), por teléfono en el 902 15 00 25 y por internet en www.ticketmaster.es. Asimismo, estarán disponibles en todas las tiendas de las cadenas Fnac y Carrefour. El precio ascenderá a 60 euros, tarifa en la que no se incluyen los gastos de distribución.
"la verdad" Además de un músico respetado, Young provoca flujos de simpatía por su reiterado compromiso, ya sea con la infancia, los trabajadores, la ecología o la paz. A finales de los 60 lideró con Crosby, Stills y Nash la cultura de protesta contra Vietnam y en los últimos años ha vuelto a rearmarse con ese sentimiento de reproche y afilado descontento para posicionarse frente a Irak. Aunque si se sincera sobre sus posibilidades, se muestra más bien escéptico: "Llevo 45 años escribiendo canciones. Y, en general, no han tenido mucha repercusión. Una canción sólo trata los síntomas, cuando ya es demasiado tarde, cuando ya ha muerte gente...".
Ese activismo también lo ha trasladado a su profesión, donde funciona con un sentido estricto de la honestidad (junto a Tom Waits, es uno de los pocos artistas que evita los patrocinios). Sus últimos conciertos en el Estado se cuentan por festivales: Espárrago Rock (Granada, 2001), Rock in Rio (Madrid, 2008) y, en la víspera de su visita donostiarra, en el Primavera Sound de Barcelona. |