Bilbao. Su nombre y sus opiniones son sinónimo de seriedad y responsabilidad allá donde se hacen oír. Ayer, desde el Palacio Miramar en Donostia, Federico Mayor Zaragoza, ex director de la UNESCO, expresó su convencimiento de que la gripe A H1N1 tiene "una incidencia patológica muy poco grave". Asimismo indicó que los antivirales existentes son efectivos al cien por cien. Eso sí, el ahora presidente de la Fundación para una Cultura de Paz responsabilizó a los medios de comunicación de la alarma social desatada en algunos puntos del planeta.
Sobre este asunto añadió que "una cosa es lo que haya dicho la directora general de la Organización Mundial de la Salud, Margaret Chan, y otra que haya aparecido, al día siguiente, en todas las primeras páginas de los periódicos del mundo". "Quizá se ha exagerado", dijo para zanjar el asunto.
En el discurso que pronunció tras recibir la distinción del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Gipuzkoa en reconocimiento a su labor en el ámbito de la enseñanza de las ciencias, Mayor Zaragoza destacó la importancia de que ya se haya identificado una zona no variable del virus; es decir, una parte de su genoma que no se altera. Esto "permite la posibilidad de hacer anticuerpos", algo que "ojalá ocurriera en el caso del Sida", en cuyo virus "no se conoce una sola parte que no sea hipervarible". De ahí que las previsiones de retroceso de la epidemia de gripe A, insistió, sean "buenas". No obstante, aseguró que la situación podría "ser más grave" si dentro de unos meses el virus vuelve a mutar.
En todo caso, Mayor Zaragoza explicó al auditorio que "cualquier enfermedad, por infrecuente que sea, debe ser abordada porque la salud es la prioridad por excelencia en toda sociedad", al mismo tiempo que "en una sociedad atender todas las situaciones patológicas constituye no sólo una posibilidad sino una exigencia ética".
Por otro lado, subrayó la relevancia de los farmacéuticos que "tienen que ser más allá de unos dispensadores de fármacos". Mayor Zaragoza también señaló que no concibe "cómo se puede seguir invirtiendo 3.000 millones de dólares diarios en armamento mientras mueren 60.000 personas de hambre". A su juicio, en la lucha contra las enfermedades, la prevención es "la gran victoria" y "debe situarse en la vanguardia terapéutica moderna". En la actualidad, "la nutrición es un pilar clave y la base de nuestro tratamiento" ya que "debemos aprovecharnos de lo que nos da la tierra y el mar, la agricultura y la acuicultura".
Por último, el presidente de la Fundación para una Cultura de Paz lamentó "todas" las crisis en las que se ve inmersa la sociedad actual, "económica, ética, de valores, de la democracia". "Se han sustituido los valores de justicia social, de solidaridad por las leyes del mercado", censuró en su alocución tras recibir el alfiler de oro. |