BILBAO. La derecha ha sido la gran vencedora de las elecciones al Parlamento europeo tanto en la Unión como en el Estado español. Las tendencias conservadoras, de centro derecha y derecha han salido reforzadas de las urnas y volverán a ser el grupo mayoritario de la Eurocámara, en el que el Partido Popular español contará con 23 escaños.
El partido liderado por Mariano Rajoy y por su cabeza de lista Jaime Mayor Oreja aventajó en seiscientos mil votos (tres puntos y medio) al PSOE en el conjunto del Estado. Los populares se fijaron como objetivo ganar los comicios europeos para avanzar en su camino a La Moncloa, con un Gobierno socialista debilitado en el Congreso por su falta de apoyos, con un panorama de crisis económica.
La euforia desatada ayer en la sede de Génova no es más que el pistoletazo de salida del primer asalto del PP para recuperar el Gobierno que perdió aquellos ajetreados y convulsos días posteriores al 11-M. La de ayer es la primera reválida a aquel amargo trago que tomaron los populares y que, con esta victoria, empiezan a hacer la digestión.
Mayor Oreja, Rajoy y los suyos se han llevado el gato al agua tras una campaña marcada por la bronca continua y el irresponsable eclipse del debate europeo tras las cuestiones nacionales. Los socialistas, con José Luis Rodríguez Zapatero al frente, entraron al trapo para movilizar a su hinchada, consciente de que ante una previsible abstención grande -como así ha sido, pues finalmente se abstuvo el 46% del censo, casi igual que en 2004- es menos fiel que la de sus rivales. La jugada no le ha salido bien, ya que se ha dejado en el camino casi un millón de votos respecto de hace cinco años.
A la espera de las próximas embestidas del PP a Zapatero en el ámbito estatal para desgastar a su Gobierno y su partido de aquí y hasta las próximas generales de 2012 -no es descartable que, si recaba los apoyos suficientes en el Congreso, presente una moción de censura-, el triunfo de ayer también tiene una derivada de cara a Euskadi, ya que la tormenta política entre ambos partidos en Madrid, llegará irremediablemente al Gobierno de Patxi López, con el apoyo externo del PP. Será la prueba del algodón para ver si el blindaje del acuerdo entre populares y socialistas vascos es tan fuerte como aseguran sus protagonistas.
La victoria del PP en el Estado no tuvo su reflejo en Euskadi, ya que este partido cedió cinco puntos (33.000 votos) respecto a 2004. Si en España Mayor Oreja es bien recibido, en Euskadi no genera confianza entre su propia parroquia.
La candidata por el PNV Izaskun Bilbao logró su objetivo y estará en Estrasburgo en representación de la Coalición por Europa, junto con el número uno de la lista Ramón Tremosa (CiU). Pese a la baja de BNG, la coalición ha mantenido el tipo en términos generales, e incluso mejora los números, ya que cuando se apruebe el Tratado de Lisboa obtendrá uno de los cuatro escaños adicionales que dispondrá el Estado español. Dicho escaño lo ocupará otro representante de CiU
Sin embargo, los resultados no fueron todo lo buenos que esperaba la formación jeltzale, ya que perdió seis puntos y medio (42.000 sufragios) respecto de 2004. Los jeltzales han acusado su pureza europea en la discursos electorales, con una campaña pedagógica y europeísta, alejada del terreno embarrado en el que se han movido socialistas y PP.
El PSE sigue subido a la ola de las autonómicas que le supusieron la llegada a Ajuria Enea, de la mano del PP, y ayer logró mantener el número de votos de 2004, y se situó a sólo siete mil votos del PNV.
Todas las miradas estaban puestas en los resultados de Iniciativa Internacionalista, después de que la candidatura de Alfonso Sastre pasara el filtro del Tribunal Constitucional y recabará el apoyo de la izquierda abertzale ilegalizada. Necesitaba unos 240.000 votos para lograr un escaño y se quedó en 175.000, de los cuales 115.000 fueron emitidos en la CAV. Este dato arroja luz sobre el techo electoral de la izquierda abertzale ilegalizada, toda vez que en las pasadas autonómicas logró cien mil votos nulos.
Quien sí consiguió reeditar el escaño de hace cinco años fue la coalición Europa de los Pueblos, integrada entre otros por Aralar y Eusko Alkartasuna. |