bilbao. La instalación para obtener energía de las olas que se ubicará frente a la costa de Armintza ha superado el visto bueno mediambiental. El Ministerio de Medio Ambiente ha dado luz verde al proyecto Biscay Marine Energy Platform (BIMEP) sin necesidad incluso de elaborar un estudio de impacto ambiental completo. El procedimiento de evaluación preliminar ha sido suficiente para considerar el carácter verde de esta iniciativa del Ente Vasco de la Energía (EVE) y que es pionera en toda Europa.
La iniciativa quiere testar la mejor forma de obtener energía eléctrica con la fuerza de las olas cuando llegan a la costa. Para ello se va a crear una infraestructura de ensayo y demostración para convertidores de energía de olas en energía eléctrica, de modo que se pueda comprobar el funcionamiento de los equipos en condiciones reales de oleaje y detectar a priori los problemas de rendimiento o mantenimiento, por ejemplo. Todo ello con el fin de ganar experiencia a la vista de futuros proyectos y posicionar al País Vasco en este sector estratégico de futuro. El centro de investigación de Armintza, que está diseñado y será construido por el EVE con una inversión de 15 millones de euros,.
Para este cometido se ha reservado una zona costera frente a Armintza de cuatro kilómetros de ancho por dos de largo. Cuatro boyas de balizamiento delimitarían el área donde diversos diversos sistemas de captación de energía de las olas recogerán electricidad que luego será llevada hasta la costa mediante un cable submarino. En tierra, una subestación eléctrica distribuiría la energía hacia la red y un centro de investigación analizaría todo el trabajo de cara a mejorar la obtención de energía marina.
En octubre pasado, el lehendakari Ibarretxe presidió la colocación de la primera boya de la futura plataforma y ahora con el placet del ministerio, el proyecto recibe su impulso final. Desde Madrid consideran que "no afecta ni directa ni indirectamente a ningún espacio protegido ni hábitat de interés comunitario en zona terrestre, ni en zona marina". Tampoco serán afectados el Faro de Matxitxako y San Juan de Gaztelugatxe.
Con el fin de evitar la interacción se creado una zona de exclusión para embarcaciones de 500 metros alrededor de la BIMEP.
También se han considerado los cetáceos que frecuentan la zona. Por ello, para ejecutar el proyecto los barcos no serán mayores de 80 metros, se les exigirá velocidades inferiores a 10 nudos y trabajarán fuera de las épocas de mayor sensibilidad de los mamíferos marinos presentes en la zona. Asimismo la DIA establece las medidas necesarias para minimizar el impacto de acústico sobre estas especies. Para evitar la afección al bajo rocoso Isla de las Lubinas, lugar que concentra una gran cantidad de vida submarina objetivo de la pesca artesanal, se establece una distancia mínima de 100 metros entre el cable submarino y el citado bajo rocoso. El BIMEP, que contará con un equipo de investigación formado por 30 técnicos de alta cualificación, permitirá situar a Euskadi dentro de los principales focos de desarrollo I+D en estas nuevas tecnologías de aprovechamiento energético renovable. |