ESTE verano, además de ETA y los incendios, dos hechos noticiosos han ocupado portadas y editoriales: las incomprensibles vacaciones de Patxi López (agotado en todo caso por la campaña del PSE, y no por su inapreciable labor en Ajuria Enea) y los casos de corrupción en el PP.
De este modo, si en julio la atención se fijaba en la Comunidad valenciana, agosto es el mes de la balear: pitos al lehendakari durante los responsos tras los asesinatos cometidos por esos que dicen matar en nombre de Euskadi, y más acoso del Gobierno, el fiscal y el PSOE a los de Rajoy.
Lo curioso es que, ya sea por méritos propios o ajenos, parece que los socialistas siempre tienen que ver con la corrupción y, si durante la presidencia de González los acusados eran ellos, con Rodríguez Zapatero, son los otros, los del PP, los que se presentan ante el juez.
Pero más significativo aún es que encabece esta persecución el PSOE, un partido salpicado habitualmente por corruptelas, prevaricación y amiguismos. Sin ir más lejos, sólo en el primer mes de López como lehendakari, hijas, maridos y buenos amigos ocuparon grandes puestos en Lakua sin experiencia previa aparente.
Eso sí, una característica de este nuevo socialismo, que tan bien se lleva con el poder judicial, es la de acusar a los demás. Así, en Euskadi, el PNV parecía un partido enchufista mientras en la Margen Izquierda algunas decisiones de los longevos gobiernos socialistas seguían indignando a cualquiera que conozca la comarca. Hasta el punto de que en Santurtzi los nacionalistas pasaron de la oposición a la mayoría absoluta.
Con todo, muy seguro tiene que estar Rodríguez Zapatero, que usa las acusaciones al Partido Popular (de momento, absuelto de la primera) para tapar su ineficacia ante la crisis, de que los conservadores no puedan responder. Porque Rajoy mantiene vínculos con grandes cabeceras que, seguramente, estén deseando recibir filtraciones sobre algún chico de Fernández de la Vega -primer caballero de la cruzada- enriquecido desde su cargo público.
Un proverbio húngaro dice que Quien levanta la espada cae con la espada, y en el PSOE llevan demasiadas semanas blandiendo el metal: que pierdan el equilibrio es cuestión de tiempo.
* Experto en comunicación de conflicto |