
ADEMÁS, EN BREVE, aunque todavía sin fecha definitiva, su propietario, Juan Antonio Díaz Angulo (más conocido como Juan Angulo), tiene previsto añadir un primer piso dedicado a un aula para dar cursos de cata y organizar catas, actividades que realiza desde hace años gracias a sus conocimientos de sumillería, función que desempeña en sala, donde cuenta con la ayuda de su hermana Dolores y de Viviana Rengifo.
Pero ésta no es la única función que realiza Juan en el establecimiento; también cocina y marca las pautas de los platos a elaborar para que luego sea el equipo de cocina el que los ejecute. Su mujer, Asunción Márquez, se encarga de la coordinación de este espacio, donde cuenta con la ayuda de Belly Rengifo y Estella Benítez. De todas formas, aunque hay unos puestos teóricamente definidos, “cocina y sala son un trabajo en equipo”, todos hacen de todo, incluida la venta de helados y golosinas.
En lo concerniente al apartado gastronómico, el restaurante Melly ofrece una cocina cántabra, síntesis de la cocina tradicional buscando el equilibrio entre productos marinos y recetas de siempre, guisos y arroces. Se plasma en platos como el boquerón en vinagre con mermelada de naranja amarga, los bocartes a la sartén, los callos de bacalao, las manos de ministra en salsa de callos, el bonito crudo, el arroz con amayuelas (almejas), la lengua, los caracoles a la montañesa y los huevos fritos con patatas, tacos de jamón ibérico de bellota y pimientos de Isla asados a la leña. Aparte de estas propuestas, también se puede optar por degustar sus pintxos.
En cuanto a la carta de vinos, hay presencia de referencias de las denominaciones más destacadas del Estado (predominando las de Rioja) y extranjeras. De todo esto se puede disfrutar rodeado de un ambiente familiar y, tal vez, acompañado por algún poema de Juan Angulo, si tiene tiempo. Sí, a la faceta de sumiller y restaurantero (como él mismo se define), hay que sumar la de poeta. Este santanderino de 45 años cuenta con tres libros de poemas (Quiero, Aroma de menta y Mar de amor y muerte o dos musas y un filete) y participa en recitales poéticos y charlas. No cierra ningún día de la semana.